miércoles, 7 de septiembre de 2011

13 asesinos. Dir. Takashi Miike




De las últimas películas que he visto de samuraís que he visto, esta es la más violenta y los cincuenta últimos minutos se convierten en una larga carrera de persecuciones, luchas y sangre. Pero sin demasiado tono épico y con un personaje no samurai que hace el contraste a la nobleza que se le supone a esta casta. Los principios argumentales parten de un tronco común en este tipo de películas: honor y venganza, en este caso contra un noble despótico y cruel. Lo más moderno de este filme en cuanto a su planteamiento es la aparición del concepto pueblo, quizás un poco prematuro en el Japón de 1844, es en su nombre por lo que el noble familia del shogun debe morir; sin embargo, este aspecto, que podría dar lugar a una reflexión más profunda sobre el poder, se pone al servicio de la espada vengadora. Me gustaron las tomas del bosque, de los ejércitos cruzándolo y las del lago con los pescadores cómodamente sentados en altas sillas. De mucho mejor recuerdo son Ashes of Times Redux, de Wong Kar Wai, que vi en el verano de 2009 o Love and Honor, un verano antes. De los ecos de Kurosawa que ve Jordi Costa, nada de nada.

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